Fox tiene este m
uy buen programa que se llama 24 (no, no me parezco a Bauer) y que todo transcurre y se resuelve en esas 24 horas. La serie es genial y nos pasabamos las noches y fines de semana viendo las temporadas anteriores.
Ahora tengo 48, no es una serie de ninguna cadena americana gringa (para ser políticamente correctos) en la que los eventos transcurran en ese tiempo, si no más bien son las horas que me he pasado sin dormir con mis bebés.
“Duerme de día, aprovecha las horas que ellos duermen para dormir también” es el consejo más sensato que he oido recientemente, el problema es que de día no puedo dormir y en las noches es cuando ellos tienen actividad, así que despiertan por turnos y a veces al unísono o al mismo tiempo o sincronizados, entonces, hay que atenderlos, especialmente porque Sebi sigue con su problema de megamocos y cólicos. Santi sufre menos de eso pero es muy desesperado -eso lo heredó de su madre- y entonces la mamila y la convivencia es de EN ESTE INSTANTE.
Parece que ya me estoy acostumbrando a dormir como caballo lechero y a aprovechar los pequeños instantes en que duermen de noche, especialmente el par de horas después del baño o del cambio de pañales, a veces me desespero mucho pero finalmente…los amo -¡¡par de cabrones!!-