Internet ha hecho de la nuestra la sociedad de la información. En la actualidad, gran parte de la población mundial tiene acceso a internet y lo utiliza para nutrirse de cualquier tipo de información.
La gente utiliza la red para todo, y no da un paso adelante sin haber consultado primero en este pozo de información. Comprar unos zapatos, reservar un viaje, ir a comer a un restaurante, o el simple hecho de ir a la peluquería, pasa antes por una consulta en internet. Y es que es mucho mejor ir a un lugar o hacer una compra respaldado por la opinión o por las experiencias de otros usuarios.
Este hecho es la razón por la cual no estar en internet significa ser invisible para nuestros clientes potenciales. Si ofrecemos un servicio que la gente está demandando pero no somos capaces de llegar a nuestro público, de nada sirven nuestros esfuerzos por el negocio.
La presencia en internet puede ser muy amplia, desde la creación de una página web propia a la participación en redes sociales. Ahora bien, hay que saber distinguir las diferentes herramientas y el uso que de ellas debe realizarse:
Crear página web. La página web de la empresa es como la propia empresa pero de forma virtual. En ella debe aparecer todo aquello que el público objetivo pueda estar buscando: productos o servicios que ofrece la empresa, ofertas, promociones… pero no sólo aquellos aspectos más comerciales, sino también información que resulte útil para el usuario y que le ayude a entender quién es la empresa y qué es lo que hace. Se trata de hacer como una carta de presentación en la que aparezca una breve historia sobre la trayectoria de la empresa. También deben estar definidas la misión y la visión, la razón de ser de la organización. Esto ayudará a los clientes a que conozcan mucho mejor la compañía y a confiar en ella.
Por otro lado, es interesante también añadir una sección de “preguntas más frecuentes” en la que los usuarios puedan encontrar respuesta a las dudas más comunes de una manera fácil.
Redes sociales. La función de las redes sociales no es vender, y utilizarlas únicamente con este fin es un error que hay que evitar. Las redes sociales son espacios en los que construir relaciones con nuestros clientes y atender sus verdaderas necesidades. A través de ellas se puede tener un conocimiento muy amplio del público y de cuáles son sus inquietudes, y así poder ayudarles de un modo efectivo. Saber gestionarlas correctamente es vital, pues en ellas la empresa se enfrentará tanto a clientes contentos como a clientes muy disgustados, y hay que comunicarse con todos ellos, no vale ignorar o eliminar aquellos comentarios que no son agradables, hay que escuchar lo que los usuarios tienen que decir y actuar en función de esto. Reflexionar y saber rectificar es de sabios.
Dicho todo esto, las ventajas de estar en internet son todas. En primer lugar va a suponer que una empresa “exista” para su público objetivo y además le va a permitir establecer una buena comunicación con éste sin tener que gastar un gran presupuesto. Por otro lado, internet permite que las empresas se acerquen mucho más a sus clientes sabiendo y entendiendo mucho mejor qué es lo que necesitan.
Mari Carmen Moya,
@MariCarmenMoya1
Redactora y Social Media Manager en Basekit













